Existencia

- Este poema está debidamente registrado por su autora -

 

Soy la piedra a la que baña el riachuelo.

La que permanece estática en medio la corriente.

La que parte y divide el agua que transita.

Humedecida por la lágrima constante.

Que contempla la orilla silenciosa.

Queriendo allí llegar en un instante.

Sólo el tiempo desgastará mi existencia.

Para abrir mi corazón enquistado en las ausencias.

Pues la esencia que anquilosa la paciencia.

Reverberará y se esparcirá cada mañana.

Al contemplar la quietud que de ella emana.

Pues aunque quedo presa en medio de este río.

Y la orilla contemplo con hastío.

Nadará mi pensamiento con premura.

Y alcanzará la orilla, por ventura.

Logrando, tal vez.

¡Quién sabe cuando!

Adentrarme en el prado y la espesura.

Y el riachuelo seguirá su camino.

Y seguirás viendo la piedra, eternamente enmohecida.

Mas yo no estaré en sus entrañas.

Porque la fuerza que lleva la corriente.

Arrastrará sin piedad cualquier locura.

Y no me ceñiré a las ataduras.

Que el tiempo impone en el camino.

Pues aunque el río precipite su andadura.

¡Lograré desbordarme en mi destino!


Música:

Recuerdos de la Alhambra


 

 

 

 

 

Lee mi Libro de Visitas Firma mi Libro de Visitas