Ilusión Pasajera

- Este poema está debidamente registrado por su autora -

 

Pasó peregrina la ilusión,

llevándose consigo mi cordura.

Y antes de marcharse, me clavó,

la espada del olvido y la amargura.

Con ánimo rebelde, la seguí,

tratando de enfrentarme a la agonía.

Y con furia y desprecio remató,

el amor que por ella yo tenía.

Mi alma se negaba a comprender,

pues no quería verla, tal cual era.

Que sólo se hospedaba en una noche,

y luego era efímera y viajera.

Al tiempo, sin dolor, rememoré.

Mi encuentro, con la impávida ilusión.

Aquella, a la que un día, me entregué.

Ignorando su desdeño y su traición.

En mi puerta, temblorosa, ella tocó.

Y con ansia yo anhelé su compañía.

Al alba, candorosa, se entregó.

Haciendo de mi mundo fantasía.

Aquello que tenía le ofrecí.

Dejándola ser dueña de mi mente.

Incluso, la cordura, le entregué.

Aquella que portaba sabiamente.


Música:

Come sail away


 

 

 

 

 

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