La Tarde

- Este poema está debidamente registrado por su autora -

 

La tarde.

Gris perlada.

Se asomó a mi ventana.

Sin permiso, ávida,

se acomodó en mi alma,

Recorrió sin prisas,

cual si la esperara,

el espacio infinito

de mis esperanzas.

La tarde.

Rodeada de silencios,

deslumbró mis ojos

y en la estancia,

conversó conmigo.

Y yo con ella,

perdí el sentido.

Me tomó en sus brazos.

Rasgó las vestiduras.

Y desnudó mi mente.

Me entregué.

La tarde me enloqueció

o yo enloquecí con ella.

Lo supe al llegar la noche.

La tarde.

De mirada triste.

Se asomó a mi ventana.


Música:

Evening Falls


 

 

 

 

 

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