Mendigo
- Este poema está debidamente registrado por su autora -

 

Dañas mi espíritu,

sin piedad.

Lo tuyo la vanidad,

mientras yo me quiebro en suspiros.

No sé si andar o rebelarme.

Si seguir la misma senda,

o refugiarme bajo el techo del desánimo,

donde ni si quiera yo me hallara.

Tal vez nunca fuera tarde,

para yo encontrarme.

¿Pero acaso no sería una fatalidad?

Reconocerme en el camino me dañaría,

al ver los harapos que hoy visten mi alma.

Tiritando el pensamiento,

aquel que yo alimentara en fantasías.

Pedigüeño mi corazón.

Robando estrellas a hurtadillas.

Asaltando en el camino tu mirada.

Tal vez nunca fuera tarde,

para yo encontrarme.

Pero sólo el tiempo,

me ha negado la osadía.

Y por eso hoy me asustaría.

En el brillo de tus ojos, reflejarme.


Música:

Hope has a Place


 

 

 

 

 

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