Rebeldía

- Este poema está debidamente registrado por su autora -

 

Impuesta, a martillazos,

la cordura.

Reniego del verbo

imperativo.

Pues nunca negociaron,

con mi alma.

Beber con la sabia

del sentido.

Decir que el viento,

me suspende.

Y la mar, es sólo mar,

cuando la miro.

Incita ciegamente,

a revelarme.

Negando pensamientos

inhibidos.

No saben que mi alma,

no es blindada.

Y mira más allá

del contenido.

Para mí, el viento,

es ave blanca.

Que anida por la noche

en soportales.

Y el mar, es un sendero,

rodeado.

De arboledas, amapolas,

y trigales.


Música:

Beautiful Times


 

 

 

 

 

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